Arranca el FICARQ 2016

Hoy os traigo un post-noticia sobre el Festival Internacional de Cine y Arquitectura que inaugura hoy su cuarta edición en Santander.

Ya sabéis cómo me gusta analizar los espacios del cine, su relación con la historia que se nos quiere contar y con la de nuestra realidad. La verdad es que es un tema apasionante analizar el cine desde la dirección de arte y la producción, hay veces que aunque una película no te guste, o la consideres “mala” siempre puede enseñarte cosas analizando su arquitectura y su arte.

Este año, el tema central del FICARQ se ha orientado a las nuevas tecnologías, en especial a la realidad virtual, y cómo esta puede afectar a los espacios de la ficción. Estas exploraciones de la arquitectura en el medio virtual tienen mucho que decir y poco a poco empiezan a ser más comunes, como vimos con la exposición del patrimonio de Morella  y seguro que avanzarán hacia caminos muy interesantes.

A pesar de que no puedo estar allí presente, esta edición la siento cerca, ya que llevo algunos meses colaborando con el blog del festival, y es emocionante aprender a ver de nuevas formas el cine y sus espacios, y sobretodo, ver cómo motiva y apasiona a la gente.

Aunque no podáis ir, podéis consultar toda la información del programa, ciclos y conferencias en la web: http://www.ficarq.es/

Además, os dejo una entrevista con Zoe Berriatua, director del festival, que deja clara la esencia del mismo y explica la importancia del binomio Arquitectura-Cine ante las dudas que pueda generar esta fantástica relación.

¡Seguiremos explorando y creando mundos!

Detroit, bienvenidos al futuro

“Bienvenidos al futuro 
Que mandamos al infierno” 

Con estas líneas empieza el disco “Detroit” de Miss Caffeína, que comparte nombre con la primera canción del mismo y con la ciudad de la que habla el grupo madrileño y de la que hablaremos hoy.

Detroit fue una de las urbes americanas más importantes; en el 1960 se jactaba de ser la ciudad con mayor renta per cápita del país, pero la caída de la industria del motor que la había convertido en lo que era, acabó por propiciar su bancarrota en 2013. El efecto de estos problemas tuvo tanta repercusión que la población comenzó a emigrar, dejando cascarones de edificios que se cuentan por miles, y que nos regalan fotografías impactantes y a la vez fascinantes, que denotan un gran contraste entre la periferia y el centro de la ciudad.

Detalle de la Michigan Central Station
Detalle de la Michigan Central Station

 

No obstante, los planes para Detroit no contemplan que la ciudad y sus problemas se olviden, y para tal fin la estación central de Michigan, uno de sus edificios más emblemáticos, fue en 2014 objeto de un concurso de arquitectura para estudiantes. La propuesta se basaba en reconvertir la antigua estación en un elemento que iniciara el hipotético resurgir de la ciudad, convirtiendo el edificio en una “estación” para las artes, con talleres, escenarios, una residencia y hasta un hotel para artistas. Como en todos los concursos, hay propuestas y propuestas, pero lo importante es que se dio visibilidad de la problemática de la ciudad a los arquitectos jóvenes.

Aquí podéis consultar los resultados:
http://student.archmedium.com/en/competition/dsfa/results/

¿Por qué nos seduce la ruina? ¿Qué tendrán los edificios caídos en desgracia que nos invitan a explorarlos, a perdernos en ellos? Quizá sea la capacidad que tienen para renacer, para trabajarlos y mejorarlos para devolverles su uso. O quizá nos dejan ecos del pasado, y nos hacen entender lo llenos de vida que estuvieron.

En esa última dirección apuntan las fotografías de la web Detroiturbex, que combinan el pasado y el presente de una manera magistral, dotando de visiones de vida a esos espacios tan exentos de la misma.

Unos ejemplos de las fotografías de la serie "Detroit Now & Then: Decay" de Detroiturbex
Unos ejemplos de las fotografías de la serie “Detroit Now & Then: Decay” de Detroiturbex

Hay algo mágico en estas fotografías, que mezclando tiempos y desdibujándolos nos hacen olvidar qué es lo antiguo y qué lo reciente, y algo así es lo que se nos propone desde la canción de Miss Caffeina. Ellos mismos declararon que cantan sobre una ciudad “que brilló mucho en el pasado y a la que ahora le toca volver a empezar”

Y es que, a pesar de que todo pareciese perdido,  desde diciembre de 2015 las cosas parece que mejoran en Detroit, al menos para el centro, donde la actividad de pequeñas empresas empieza a avivar el entorno. Este pequeño brillo de esperanza denota que tanto las personas como nuestras ciudades pueden disponer de segundas oportunidades, y es que siempre parece mejor intentar construir a partir de lo existente, que derribar todo y empezar de cero; mientras haya cimientos fuertes, el pasado siempre sirve, por oscuro que fuera.

Detroit_MissCaffeina_ArchMedia

“Ahora que las calles son venas abiertas
pura sinergia sintética, otra mentira quieta y letal”